Las estrictas leyes del reino prohíben el consumo de bebidas
alcohólicas, y su infracción puede acarrear penas de latigazos, deportación,
multas o cárcel.
La primera tienda de bebidas alcohólicas abrirá próximamente sus puertas en Arabia Saudita, aunque solo podrán comprar en ellas diplomáticos extranjeros de religión no musulmana, informa Reuters remitiéndose a una fuente familiarizada con los planes.
La tienda
estará situada en la capital del país, Riad, en un barrio donde se
encuentran principalmente embajadas y residencias de diplomáticos, precisa la
agencia.
Aunque el
consumo clandestino de alcohol siempre ha existido en el país (y los
funcionarios extranjeros a menudo lo consiguen a través de valijas
diplomáticas), la nueva tienda constituirá el primer punto de venta legal de
bebidas alcohólicas en el reino.
Se espera que el establecimiento se inaugure en las
próximas semanas, dijo la fuente a Reuters. Los clientes deberán
registrarse a través de una aplicación móvil y recibir del Ministerio de
Asuntos Exteriores un código de acceso especial; además, las compras
estarán limitadas por una cuota mensual.
El islam
prohíbe a los creyentes beber alcohol, y en Arabia Saudita existen estrictas
leyes que impiden su consumo. Los infractores se enfrentan a latigazos,
deportación, multas o cárcel.
La apertura
de la tienda de alcohol es parte de los esfuerzos del príncipe heredero saudita
Mohammed bin Salman para abrir el país al turismo y los negocios, apunta
Reuters. Como parte de su tan promocionada estrategia 'Saudi Vision 2030', el
príncipe heredero busca reducir la dependencia del país del petróleo y
diversificar su economía, así como impulsar una serie de reformas sociales.
Dentro
de esa política, en 2018 derogó una
prohibición que impedía a las mujeres conducir, y ha permitido
conciertos públicos y la proliferación de cines.

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